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¿CÓMO HACER UN DISFRAZ?

Confeccionar tu propio disfraz le añade mayor diversión. Además, no solo ahorrarás dinero, sino que tendrás la certeza de no habrá otro disfraz igual al tuyo. A continuación algunas ideas y sitios Web donde seguramente encontrarás inspiración.

TRUCOS PARA HACER UN DISFRAZ
Hay que sujetar los patrones de papel con alfileres en alguna tela con papel de empapelar viejo, papel de embalar o de calco, y utilizar una cinta métrica y una regla para comprobar las medidas.
Antes de comprar cualquier material, ¡echad un vistazo por la casa! ¿A que hay más de una tela vieja o lanas que ya no se utilizan y que nos sirven para nuestro disfraz? Además, se puede consultar con otros familiares y amigos. Igual nos pueden aportar algo... Lo que seguramente hay que comprar son los lápices de purpurina, láminas autoadhesivas, pinturas acrílicas, alambre fino... Si se necesita alambre grueso, ¡un aviso!: el mejor es el alambre para bonsáis.
La posibilidad de disfraces caseros es inmensa: regalo de cumpleaños, león, muñeca de trapo, pirata, flor, árbol de Navidad, hada, reloj. ¡Lo primero que hay que hacer es saber lo que quieres ser por un día.
Una vez decidido, hay que ponerse manos a la obra. Éste puede ser un buen momento para hacer algo, todos juntos. . Eso sí, antes de empezar a trabajar, es conveniente reunir todo lo que se necesita. Si no queréis poner la casa perdida, no estaría de más cubrir la superficie de trabajo con periódicos o un mantel viejo. Además, hay que ponerse ropa vieja o una bata, ¡por si algún artista se mancha!
También hay que tener cuidado con las tijeras. No dejarlas nunca abiertas o cerca de niños pequeños. Ojo con las agujas y los alfileres... Hay que ponerlos en las almohadillas cuando no se utilicen.

LOS COMPLEMENTOS
Los disfraces no son sólo telas. Si queréis estar guapísimos/as, hay que tener en cuenta también los complementos: caretas, maquillaje, sombreros...
Las caretas son el instrumento perfecto para cambiar de cara y dar un toque perfecto al disfraz. Las de media cara son las más cómodas para respirar bien, poder cantar, gritar... Por eso, hay que intentar siempre que la boca quede libre, y los ojos también. ¡Que hay muchas cosas que ver! Por eso, es conveniente hacer los agujeros de los ojos bastante grandes. Se pueden hacer caretas con un montón de cosas: hueveras, platos de plástico, sobres, bolsas de papel.
Pero si no queréis una careta, he aquí otra solución: ¡el maquillaje! Y es que, con una máscara, siempre tendremos la misma expresión. Pero con un buen maquillaje conservaremos la movilidad de los ojos y la boca. Hay que asegurarse de tener la piel muy bien hidratada y sin alergias.
Como no es bueno tener la cara maquillada muchas horas, hay que limpiarla bien antes de acostarse. Lo mejor, la crema desmaquilladora. El material necesario para dejar las caras perfectas estaría formado por: barras de maquillaje de colores, pinceles de diferentes grosores, polvos de talco, maquillaje de fondo, esponjitas, peine, crema desmaquilladora, cinta para sujetar el pelo, pañuelos de papel.
Hay que pintar con firmeza, jugando con los grosores de los pinceles. ¡Pero cuidado con los ojos, heridas o irritaciones! Incluso se pueden crear nuevos colores mezclando los que tenemos; por ejemplo: el blanco y el rojo dan un rosa, el azul más el rojo, morado... Además de los colores, también se pueden utilizar otros complementos como la cera o masilla para imitar heridas o chichones, el gel de purpurina y las estrellitas y lentejuelas... Y cómo no, los sombreros: de corona, cucurucho, cocinero, zar.
Y después, ¿qué? Se pueden tirar las máscaras y caretas que estén más estropeadas. Pero lo mejor es conservar las más bonitas y mejor conservadas. Y además, hay que lavar y planchar los disfraces, porque se pueden utilizar otro año.
El año pasado mi hija fue de don quijote y les pusimos una mallas negra o marrones, una camisa blanca y el cuerpo lo hicimos con el parasol plateado de un coche, doblado por la mitad, hicimos el agujero para la cabeza, y en los laterales les cosimos unas gomas para que no se les abriera, a modo de peto de entrenar al fútbol. De sombrero, cogimos un bombín negro, de plástico de disfraz, con un cartón hicimos la forma para darle mayor tamaño, y un agujero para encajarlo sobre el bombín, y lo forramos de papel de aluminio.
Por último te recomiendo que escuches bien a tus hijos a la hora de elegir un disfraz, el vocabulario infantil nos puede llevar a cometer errores como podemos ver en este divertido video

 


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