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LA IMPORTANCIA DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA

La expresión artística es la canalización de ideas y sensaciones intelectuales hacia el exterior y hacia los demás mediante una disciplina artística.
A lo largo de su desarrollo, los niños van haciéndose una representación mental del mundo que les rodea o lo van idealizando de forma simbólica, construyendo una estructura intelectual que más tarde les ayudará a “conducirse” por la sociedad y por el entorno.
Pero este proceso pierde eficacia y estabilidad si no puede expresarse. La expresión es, metafóricamente, el barniz que engloba y protege los recuerdos y las estructuras simbólicas. Esto es algo comprobado en la metodología de estudio: cuando se juntan dos compañeros para estudiar algún tema, el que lo retiene con más facilidad y precisión es el que trata de explicárselo al otro.
Entre los dos y los cinco años, los niños ya empiezan a desarrollar unas ideas complejas pero todavía no dominan el lenguaje como para transmitirlas con fluidez y naturalidad. La expresión artística en esta franja de edad, ayuda a reflejar estas ideas en diversos materiales: garabatos, dibujos, construcciones con maderas o piezas de juguetes, colocación de objetos, elaboración con arena o tierra.
No sólo me refiero a ideas, sino a emociones. Es algo frecuente que la gente, cuando está inquieta, se dedique a colocar algo: sus papeles, las herramientas, la ropa del armario.
Entiendo que ésto también es una forma de expresión, ya que estructuramos una serie de elementos con un patrón y una intención. El resultado final es que el acto de colocar estos objetos de forma ordenada nos ayuda a tranquilizarnos.
En los niños, la posibilidad de experimentar y expresar con diferentes elementos como las pinturas, los tacos de madera, las telas, los rotuladores; darán paso a la construcción de proyectos como las casitas de cartón, los garajes para coches excavados en la tierra, los castillos construidos con arena.
Todo esto no tendrá el valor que frecuentemente se le da de: “colorea esta ficha sin salirte de los bordes del dibujo” o “copia esta construcción con estas piezas”, sino la de la traducción de un proyecto intelectual en un acto material.
Es razonable pensar que la oportunidad de tener estas experiencias en la infancia facilitará la elaboración de proyectos vitales (respecto al trabajo, la formación o la familia) en la madurez.

 


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