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¿QUE HACER CUANDO CAMBIAMOS DE COLEGIO ?

Tan difícil como elegir el colegio es enfrentarnos a tener que cambiar de centro educativo a nuestro hijo, una decisión que puede generar malestar e incluso estrés al niño, acostumbrado como esta a un sistema educativo en particular y a un grupo de amigos con el cual ingreso a las aulas. Sin embargo, muchas veces esta decisión empieza por reconocer la conveniencia o no de determinado plantel para el niño.

Hay muchas razones por las cuales los padres de familia se ven obligados a cambiar de colegio a cada uno de sus hijos o a todos, como motivo de traslado laboral, insatisfacción por la calidad del centro educativo, cambio de residencia fuera de la ciudad, problemas de conducta en el niño (especialmente en el caso de los niños o de los jóvenes hiperkineticos, agresivos e impulsivos) o de bajo rendimiento (trastornos o problemas de aprendizaje), así como problemas económicos familiares. Otras veces este cambio se efectúa sin dar ninguna razón o explicación al niño, lo cual puede generar un estrés aun mayor.
Cuando los problemas no tienen causas externas, la razón del cambio se halla específicamente en el niño o joven, es decir, problemas de adaptación o disconformidad, que hacen que no se sienta bien en el colegio o que no encaje con la estructura de la institución. En cualquier caso los efectos de esta situación son inevitables y habrá que enfrentarlos para hallar la mejor solución posible.
La reacción del niño ante el cambio de institución educativa es la mas intensa si la relación que tenia con sus compañeros era buena. Enfrentar un nuevo entorno creara sentimientos de inseguridad o ansiedad, y sensación de que todos los lazos que ha formado hasta ese momento quedaran rotos, pues sabe bien que deberá adaptarse a nuevos amigos y a una rutina diferente. El temor de enfrentarse a lo desconocido.
Loa primeros efectos que suelen darse es una disminución en su rendimiento académico, desadaptación intensa que le hace negarse a contraer nuevas amistades, volviéndose antipático, o, incluso, rechazado por el nuevo grupo.
Asimismo, habrá un rendimiento inicial hacia sus padres, a quienes culpará de este cambio inoportuno y doloroso que esta experimentando. En el caso de los niños tímidos esta sensación se hace mas intensa aun, porque tienen menos habilidades sociales. Por todo ello, la decisión de cambiar a los hijos de colegio produce temor en los padres.

LA ETAPA DE ADAPTACIÓN
El proceso que implica trasladarse a otra institución educativa enfrenta su parte mas complicada en la etapa de adaptación. Por lo general hay una alteración en el estado de animo del nuevo alumno, así como un notorio decaimiento en su rendimiento escolar, por lo que es aconsejable que los padres mantengan una comunicación constante con su hijo en los primeros meses, para poder saber así que es lo que mas lo esta afectando dadas las expectativas que se crean ante una situación incierta, como son, por ejemplo, el carácter de la profesora, el comportamiento de sus nuevos compañeros, la capacidad de adaptación frente a las normas de la escuela, etc.
Una de las maneras de saber si la elección del centro educativo fue correcta es la relación que mantiene el niño con su casa de estudios, es decir, si disfruta del aprendizaje, si se siente a gusto con sus nuevos amigos o si participa entusiastamente de las actividades extracurriculares, lo cual implica pasar más tiempo en el colegio. Hay que entender que este proceso generalmente no es fácil, los problemas siempre existirán y hay que saber aceptar las dificultades que implica pertenecer a un nuevo grupo, como por ejemplo en tiempo que puede tomar ser aceptado por sus compañeros. Si el niño puede entender que esta situación no es permanente, sabrá enfrentar mejor lo que significa integrarse a una institución que al igual que sus padres, desea lo mejor para él.
Hay que resaltar el efecto que produce el cambio de colegio de acuerdo con la edad del niño. Así, por ejemplo, el paso del kinder a primer grado implica nuevas obligaciones, ya que el niño se enfrentara a trabajos calificados y ya no tanto a los juegos, como sucedía en la etapa de jardín infantil. Desde otro punto de vista, si el cambio se produce luego quinto de primaria, resentirá abandonar a sus amistades, es decir, a los compañeros de clases con los cuales estaba empezando a consolidar relaciones sociales.
Este cambio será mas difícil mientras mayor sea el niño, al punto que en el caso de los adolescentes la adaptación dependerá mucho del carácter del joven. En esta edad los grupos son más cerrados y cuesta mas adaptarse y aceptar nuevos compañeros. Si es el caso de que el nuevo integrante cursa el tercer o cuarto año de secundaria y ha sido expulsado por conducta del plantel anterior, las dificultades “normales” se intensifican y es probable que el rechazo o los sentimientos de culpa le impidan actuar como él quisiera. En estos casos la comunicaron con los padres y el tutor de aula debe ser también constante.

RECOMENDACIÓN
Habíamos mencionado la incertidumbre que produce ingresar a una nueva institución; por ello, es bueno que el niño conozca el lugar antes de asistir, buscando si es posible una persona que sirva de nexo. Además, es altamente recomendable conversar la decisión anticipadamente y con calma, lo importante es que el niño se sienta seguro de enfrentar el cambio. Hay que tener en cuenta que la selección del colegio no implica la admisión del estudiante, por lo cual los padres deben barajar varias alternativas y asumir que su hijo no será, necesariamente, aceptado de buenas a primeras.
Por todo ello, les sugerimos algunas recomendaciones que se deben considerar a la hora enfrentar el delicado proceso del cambio de colegio.
Explicar razones: Es importante que planteemos a nuestro hijo la causa del cambio en forma adecuada para su edad. Hay que dejar en claro, en todo momento, que la decisión del cambio es nuestra y no de él, así evitaremos sentimientos de culpa que le pertenecen. Lo que aconseja en estos casos es que los hijos se sientas confiados de la decisión de los padres, es decir, que sepan que ellos les están ofreciendo lo mejor para su educación y para su futuro.
Organizarle una despedida: Siempre será bueno realizar una actividad de despedida con sus compañeros y profesores, lo cual sella procesos de vinculación, así como establecer contactos telefónicos (o de otro tipo) con sus seres mas cercanos a fin de evitar la sensación de perdida.
Padrino: Otra opción es plantearle al profesor una persona (par) que lo “apadrine”, es decir, que acoja al niño y lo presente ante los demás.
Rescatar experiencia positiva: Todo cambio favorece o estimula el desarrollo de habilidades, las cuales servirán para enfrentar experiencias futuras que demanden paciencia y tolerancia ante los cambios. Asimismo, otro aspecto positivo que se debe resaltar es la posibilidad de hacer nuevas amistades, sin perder a los antiguos compañeros. En el hogar, es conveniente que guardemos un espíritu optimista frente a este proceso, sin hacerle caer al niño en falsas expectativas, motivándolo a realizar actividades y asistir a reuniones sociales.
Analizar al colegio: Para que la elección sea lo mas afinada posible, es recomendable que los padres elaboren una lista de opciones posibles y luego que los padres elaboren una lista de cada colegio. En esta guía ofrecemos un artículo sobre como elegir adecuadamente una institución educativa. En general, lo ideal es que el colegio se ajuste a la personalidad, habilidades y conducta del niño. Por ejemplo, si hay problemas de lenguaje no se debe optar por un colegio bilingüe. Además, siempre hay la posibilidad-en el caso de que el niño fuera rechazado en el examen de admisión- de conversar con la persona que lo evaluó y saber cuáles fueron los motivos de tal determinación.
Un solo cambio: Es aconsejable no someter al niño o joven a otros cambios durante este periodo, pues la adaptación requiere de una atención especial y es necesario apoyarlo en su proceso de integración.
Evaluar desempeño: Una decisión de este tipo se puede corregir tempranamente detectando problemas de aprendizaje en el niño o evaluando su desempeño desde que está en el nido. A esta edad es posible hacer los correctivos a tiempo, lo cual favorecerá su posterior desarrollo.
Timidez: Los niños tímidos requieren de educación personalizada y de una institución acogedora, pues los profesores deben invertir mayor tiempo en ellos y una buena disposición para guiarlos.


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